Me gustaría, a veces, saber hacia donde estoy yendo. Plantearme algunas cosas en el camino.
Porque suelo despertar en la noche, y no quiero decir con esto que estaba dormido, sino que algo se despierta en mi y hace ruido. Pero qué?
El problema con los caminos es que en algún momento se bifurcan y si uno no esta atento puede terminar en el lugar equivocado. Por eso, es importante, de a ratos, frenar y mirar hacia el horizonte. Divisar el objetivo y volver a la batalla.
Una batalla que no es mas que contra uno mismo.
Y esto no es todo, dejemé decirle, que no solo el camino va tomando formas diferentes sino que también usted vive en un constante y vigoroso cambio. Al fin y al cabo, es usted la misma persona ahora que cuando comenzó a leer este texto? Soy yo la misma persona ahora, que estoy escribiendo esto, que hace 5 minutos atrás cuando estaba bebiendo mi café?
Entonces, es imprescindible (de vez en cuando) asentar cabeza, respirar hondo, y volver a arrancar.
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